Samuel Darío Maldonado Vivas

UREÑA, EDO. TÁCHIRA 7-2-1870 / CARACAS 6-10-1925

 

Nace en Ureña, estado Táchira, el 7 de febrero de 1870, en la hacienda familiar “Pitonal” que su padre, don Juan Bautista Maldonado, había adquirido trece años atrás:

“…venido al mundo en la hacienda ‘Pitonal’, en jurisdicción de Ureña, en 1870…” 1

En poco más de medio siglo de existencia, Samuel Darío Maldonado sobresalió en distintos campos profesionales:

“Sugestiva por demás es la personalidad polifacética de este médico, poeta, novelista, etnólogo, crítico literario, polemista, sociólogo, antropólogo, higienista y político; de este tachirense ilustre -digno coterráneo de Pedro María Morantes y Emilio Constantino Guerrero-

“…Maldonado es ante todo genuina expresión del saber humanístico…” 2

Los materiales documentales, bibliográficos y hemerográficos revisados confirman la trascendencia de la labor que cumplió Samuel Darío Maldonado en el amplio espectro de actividades en las que se desempeñó, como fueron la medicina, la sanidad pública, la literatura, la antropología, la etnología, la sociología y en el ejercicio de cargos públicos, que lo hace merecedor de calificativos como los de Carlos Lollet, quien lo considera “un venezolano integral”:

“Samuel Darío Maldonado representa una cohorte de venezolanos combatientes, esperanzados, estudiosos, que se prepararon para atender a su responsabilidad histórica, y que, aún cuando frustáneos sus esfuerzos, revelan la voluntad de ordenar nuestras grandes fuerzas telúricas y sociales, hacia la ansiada meta de la sociedad justa, de la sociedad satisfecha, de la sociedad humana humanizada.»

“Un desasosiego inicial lo empuja por la exploración del saber humano asequible en las postrimerías del siglo XIX. Estudia medicina y se doctora en esas disciplinas, pero esta profesión no ha de ser otra cosa que el punto de apoyo para ejercer la otra, la más alta y elevada, la más ansiada y difícil, la de ser un venezolano integral, al servicio de su patria y de su gente.” 3

Otro autor, el reconocido intelectual del siglo XX venezolano: Mariano Picón Salas, encuentra similitudes entre Samuel Darío Maldonado y ese otro científico e intelectual de renombre nacional e internacional que fue el doctor Lisandro Alvarado, y además considera que el doctor Maldonado, a pesar de su inclinación positivista, forma parte de una categoría de “temperamentos mágicos” y que su obra es un verdadero “río por explorar”:

“Cierta semejanza con [Lisandro] Alvarado tiene otro curioso doctor: el Doctor Samuel Darío Maldonado (1870-1925). Erudito de innumerables cosas, discípulo de la escuela positivista, Maldonado pertenece a una muy peculiar familia de espíritus venezolanos a los que llamaríamos los ‘temperamentos mágicos’; los que no se satisfacen con lo claro e inmediato

sino quieren profundizar, también, en las más recónditas comarcas del alma individual o de la cultura. Médico, explorador y humanista como [Lisandro] Alvarado, él dejó una leyenda de hombre supersticioso que había aprendido en su trato con los indios la más extraña ciencia. Por la variedad y potencia caótica de su obra, por el mal gusto y el ripio que en él conviven con el acierto; por la permanente y rica contradicción de su espíritu, llamé en otra ocasión a Maldonado ‘un río por explorar’. Nada en él está separado y limitado; su obra es como una turbulenta corriente de digresiones…” 4

EDUCACIÓN BÁSICA Y MEDIA

Diversas son las versiones sobre la educación básica y media de Samuel Darío Maldonado, aunque ninguna de las registradas hasta ahora brinda referencias documentales que permitan confirmar la certeza de las mismas; por el contrario de trata de señalamientos bastantes generales, como se puede apreciar a continuación:

“…en el Táchira, cuando las guerras civiles y los partidarismos locales lo absorbían todo, funcionaba maravillosamente un Instituto [Colegio «Sagrado Corazón de Jesús» de La Grita] donde se prepararon para la vida del país hombres como Samuel Darío Maldonado…” 5

“…recibida la educación elemental y media en las poblaciones fronterizas de Cúcuta y Pamplona…” 6

“Estudió la primaria en su pueblo natal y la secundaria en Cúcuta y Pamplona, donde obtuvo el grado de bachiller en filosofía.» 7

Si bien en la mayor parte de los textos biográficos sobre Samuel Darío Maldonado coinciden en afirmar que sus estudios de primaria y bachillerato los realizó en Colombia, su biógrafo Rafael Angarita Arvelo señala que fue alumno del Colegio “Sagrado Corazón de Jesús” de La Grita, reconocida institución tachirense fundada en 1884 por el padre Jesús Manuel Jáuregui Moreno, aunque sin precisar la fecha y el nivel escolar:

“…en el Táchira, cuando las guerras civiles y los partidarismos locales lo absorbían todo, funcionaba maravillosamente un Instituto [Colegio «Sagrado Corazón de Jesús» de La Grita], fundado por el Padre Jesús Manuel Jáuregui Moreno, el 1º de enero de 1884] donde se prepararon para la vida del país hombres como Samuel Darío Maldonado, cientifistas, hacendistas, novelistas, altos escritores y poetas, polemistas y profesionales de preclara labor científica.” 8

Existe sin embargo una información que ubica a Samuel Darío Maldonado como estudiante de educación media en el Colegio Nacional del Táchira en 1886, al figurar como firmante de un remitido en apoyo a los estudiantes de la Universidad Central de Venezuela, quienes en medio de los actos de celebración de José María Vargas, en febrero de 1886, habían realizado un acto de protesta en el que quemaron un libro de Telmo Romero, un curandero con ínfulas de científico muy cercano al Presidente de la República Joaquín Crespo, y quien se rumoraba iba a ser designado rector de la UCV. Los estudiantes fueron reprimidos por la policía y la universidad cerrada de manera temporal.

“La conciencia nacional quedó demostrada en los estudiantes del Colegio Nacional del Táchira cuando se solidarizaron con los estudiantes de la Universidad Central de Venezuela, concretamente con los estudiantes de la clase de medicina, al sacar un panfleto donde se pronuncian a favor de la verdad, la ciencia, las glorias y buen nombre de la patria, la memoria de José María Vargas, el patriotismo y el bien nacional. Igualmente felicitan a los estudiantes de Mérida y Maracaibo por haber enaltecido el movimiento estudiantil. Firman el texto: Pablo M Pulido, Ricardo Semidei, Ezequiel A. Vivas, Samuel D. Maldonado, Francisco Ureña, Pío León hijo, Abel Castellanos, Pedro León, Santiago Briceño A., P. Peñaloza, Rafael Velasco, Rafael Briceño, Elio Cárdenas, Jesús Florez (sic), Ramón Rangel, Juan Semidei hijo, Teodoro Villasmil, Jesús Colmenares, Carlos T. Pirela, Urbano Pernía, E. Spósito h., Luis F. Velasco.

“Veamos el Texto: p.162 // p.163

“NUESTRA ADHESIÓN
“Nosotros los estudiantes del Colejio Nacional del Táchira que consagramos todos nuestros esfuerzos á las investigaciones de la verdad y de la ciencia, focos preciosísimos de luz y de civilización; que llenos de amor por las glorias y el buen nombre de la Patria, trataremos sin descanso de que aparezca grande, noble y civilizada, y que bajo tales conceptos veneramos la ilustre memoria del Doctor José M. Vargas fundador de la Ilustre Universidad Central de Venezuela; en cuenta ya de todo lo sucedido en la Capital de la República por consecuencia de la incineración del libro titulado “El bien jeneral” llevada á cabo por los dignos cursantes de la clase de medicina al pié de la estatua de aquel egrejio varón; nos cumple, sin ningún género de dudas, adherirnos en todo á tan justas manifestaciones y felicitarnos con aquellos jóvenes y con los estudiantes de Mérida y del Zulia, por haber llenado así un deber de patriotismo, de dignidad y de conciencia.
“San Cristóbal, Abril 22 de 1886.
“Pablo M Pulido, Ricardo Semidei, Ezequiel A. Vivas, Samuel D. Maldonado, Francisco Ureña, Pío León hijo, Abel Castellanos, Pedro León, Santiago Briceño A., P. Peñaloza, Rafael Velasco, Rafael Briceño, Elio Cárdenas, Jesús Flórez, Ramón Rangel, Juan Semidei hijo, Teodoro Villasmil, Jesús Colmenares, Carlos
T. Pirela, Urbano Pernía, E. Spósito h., Luis F. Velasco.” 9

ESTUDIOS UNIVERSITARIOS DE MEDICINA

En la universidad de Mérida inició los estudios de medicina, que culminó en la universidad de Valencia, donde obtuvo el título de Doctor en Ciencias Médicas el año de 1893:

“Con estudios superiores en Mérida… obtiene Maldonado el título de Doctor en Ciencias Médicas en la antigua Universidad de Valencia. …” 10

“…en Valencia, en cuya universidad obtiene el título de doctor en ciencias médicas (1893)…” 11

“…para finalmente recibir el grado de Doctor en Ciencias Médicas en la Universidad de Valencia en el año de 1893, habiendo presentado su tesis en latín, la cual fue publicada luego de ser revisada por Monseñor Navarro.” 12

Otro episodio de su vida en el que debe ahondarse es el de su estadía en Mérida a finales del siglo XIX, muy probablemente como estudiante de medicina en la Universidad de esa ciudad. Algunos autores coinciden en señalar a Mérida como uno de los sitios donde tempranamente desarrolló su actividad literaria. Otros, como Alberto Silva Álvarez, señalan su participación en dos episodios significativos, la fundación de un periódico y la creación de una asociación de tachirenses:

“…[S.D.M.] Fundó y redactó El Alacrán en Trujillo (1890) y Mérida (1891) [junto con Alfredo Baptista Quevedo]…”
“…Fundador de La Colonia Tachirense en Mérida, junto con Pedro María Morantes, Horacio Castro, Abel Santos y Eduardo Santos…” 13

No se ha encontrado mayor información sobre la vida de Samuel Darío Maldonado a partir del momento de su graduación como médico, en 1893, hasta el año 1900, que fue hecho prisionero en Maracaibo por el gobierno del general Cipriano Castro, cuando se trasladaba a Caracas tras conocer el estado delicado de salud de su hermano Buenaventura Macabeo, prisionero de Castro; de Maracaibo fue trasladado a la prisión caraqueña de La Rotunda, de donde logró escaparse y luego se fue a Europa:

“Esta serie de contratiempos de Macabeo Maldonado [hecho prisionero por C.Castro y liberado luego por su grave estado de salud], hizo viajar a Caracas a su hermano el doctor Samuel Darío Maldonado, quien se encontraba en el Táchira. Al llegar a Maracaibo fue hecho prisionero y trasladado a La Rotunda de Caracas de donde se fugó meses después. Como Samuel Darío sabía en donde estaba escondido su hermano Macabeo lo fue a buscar y huyendo llegaron a la costa en donde se embarcaron en una goleta que les tenía preparada un amigo de Samuel Darío Maldonado, llamado Jacinto Pastrón quien los llevó a la isla holandesa de Curacao. “De Curacao los dos hermanos Maldonado se embarcaron para Barranquilla. De Barranquilla, el General Buenaventura Macabeo se dirigió a Cúcuta y llegó a dicha ciudad en mayo de 1901, en estado de suma gravedad. Samuel Darío se embarcó para Europa en donde acrece sus conocimientos científicos.” 14

Escasa es así mismo la información relativa al tiempo que va de 1901 a 1908, cuando fue nombrado Ministro de Educación del gobierno del general Juan Vicente Gómez. Lo encontrado hasta el momento sobre todos esos años, tiene que ver con las diferentes versiones sobre sus estudios de especialización en el extranjero, sobre las cuales cabe anotar que existen discrepancias entre sus distintos biógrafos, en cuanto a cuándo y dónde fue que éste llevó a cabo dichos estudios, algunos afirman que fue en Estados Unidos y otros que fue en distintos países de Europa. Tenemos así que Alberto Silva Alvarez y William Sullivan señalan que Samuel Darío Maldonado cursó estudios de especialización en Estados Unidos entre 1894 y 1898:

“…Recién graduado, se marchó a Estados Unidos a seguir cursos de especialización en otorrinolaringología y en oftalmología (1894-1898)…” 15

“…En las universidades de Berlín, Viena, París e instituciones de los Estados Unidos, hizo cursos de posgrados en otorrinolaringología y oftalmología. (1894-1898).” 16

En tanto que otros autores, como Juan Contreras Serrano, afirman que fue después de haber escapado de la cárcel La Rotunda, tras huir con su hermano Macabeo, primero a Curazao, de allí a Colombia y de este último país partió finalmente a Europa donde cursaría luego esos estudios:

“De Curacao los dos hermanos Maldonado se embarcaron para Barranquilla. De Barranquilla, el General Buenaventura Macabeo se dirigió a Cúcuta y llegó a dicha ciudad en mayo de 1901, en estado de suma gravedad. Samuel Darío se embarcó para Europa en donde acrece sus conocimientos científicos.” 17

Tras su regreso a Venezuela y luego de haberse desempeñado como Ministro de Educación del gobierno de Juan Vicente Gómez, Samuel Darío Maldonado dedicó su atención al ejercicio itinerante de la medicina, entre 1910 y 1911, en los estados andinos de Venezuela y en algunas localidades colombianas cercanas al estado Táchira, poniendo en práctica los conocimientos adquiridos en el exterior:

“…Luego (de cesar su desempeño como ministro), en compañía de su colega larense Lisandro López Viloria, viaja por el interior del país, ejerciendo su profesión, especialmente en la región andina, en las ciudades colombianas de Cúcuta y Pamplona y en pueblos circunvecinos. Varias intervenciones con carácter prioritario practica Maldonado en esta etapa de su vida. Entre ellas destacan: trepanación de los senos esfenoidales por vía nasal; raspado de las cuerdas vocales; corrección del estrabismo con avanzamiento y reyección; operación de Stacke en la mastoiditis supurada y operación de Jansen para la sinusitis frontal (ambas realizadas en Colombia). Introdujo una modificación en el oftalmoscopio e inventó un bajalengua con cierre automático…” 18

 

CARGOS PÚBLICOS

Durante el gobierno de Juan Vicente Gómez, el doctor Samuel Darío Maldonado ocupó distintos cargos públicos, en el período comprendido entre 1908 y el momento de su muerte en 1925, sobresaliendo en el desempeño de todas estas funciones, en las cuales se distinguió por su gestión eficiente y sus propuestas modernizadoras y civilizadoras.

“…es justo reconocer que a las muchas facetas de la obra de Maldonado hay que agregar ésta que por desgracia es a menudo flor de raro cultivo en el jardín burocrático de nuestro país: la del funcionario idóneo y eficiente.” 19

Fue reconocido igualmente por su adhesión a la causa del general Juan Vicente Gómez:

“…El doctor Maldonado era un hombre eminente como escritor, médico notable y político adscrito con lealtad y energía a la personalidad del General Gómez, a quien sirvió en cargos de importancia desde los comienzos de la Rehabilitación Nacional.” 20

En orden cronológico, los cargos públicos desempeñados por el Dr. Maldonado que se han identificado, son los siguientes:

  • Ministro de Instrucción Pública. 1908-1910
  • Gobernador del Territorio Amazonas. 1911
  • Director de la Oficina de Sanidad Nacional. 1911-1914
  • Diputado al Congreso Nacional. 1918
  • Gobernador del Territorio Delta Amacuro. 1918
  • Presidente del estado Aragua. 1921
  • Senador por el estado Táchira. 1925

 

MINISTRO DE INSTRUCCIÓN PÚBLICA. 1908-1910

No está clara la fecha del regreso de Samuel Darío Maldonado a Venezuela, algunos autores señalan que la misma se produjo luego de la caída de Cipriano Castro y al comienzo del régimen gomecista. En los primeros momentos del nuevo gobierno el Dr. Maldonado fue designado por el presidente Gómez como Ministro de Instrucción Pública:

“…regresa a Venezuela al iniciarse el gobierno de Juan Vicente Gómez, en cuyo primer gabinete desempeña el cargo de ministro de Instrucción Pública (19-12-1908 / 2-6-1910)…” 21

“…Llamado por el General Gómez, el 19 de diciembre de 1908 a desempeñar la cartera de Instrucción Pública, inició al punto las importantes reformas que culminan hoy en un plan de estudio basado en métodos modernos y en las prácticas más avanzadas de la pedagogía. Hizo construir la Escuela Zamora como modelo para los institutos de su índole…” 22

De esta gestión de casi año y medio, lo más destacado es su propuesta de reforma integral para actualizar el sistema educativo venezolano a los requerimientos de la época:

“…De su paso por el Ministerio de Instrucción Pública, en 1909, dejó la proposición de una vasta reforma que trataba de modernizar los métodos educativos y colocar la llamada entonces ‘instrucción pública’ en el camino de formar a los venezolanos en las disciplinas profesionales modernas. …” 23

En abril de 1909, el ministro Maldonado presentó ante las cámaras legislativas su Memoria y Cuenta correspondiente a su gestión durante el año anterior, con un rasgo particular que la diferencia notablemente de las memorias ministeriales tradicionales, en este caso se trató de una elaborada formulación teórica sobre la educación, un diagnóstico de la instrucción pública venezolana y una propuesta de reforma profunda de la misma, en la que entre otros aspectos pone el énfasis en la importancia de las Escuelas de Artes y Oficios, como formadoras del recurso humano requerido por una factible y necesaria industrialización del país:

“Largamente meditadas las cuestiones fundamentales de nuestra educación. En abril de 1909, en su carácter de Ministro de Instrucción Pública, Maldonado presenta al Congreso Nacional una Memoria, que se aparta de la tradición. Es una Teoría y un Programa de Educación Nacional. Sincero en sus apreciaciones, ponderado en sus consideraciones, valiente y constructivo en sus proposiciones, que él llama modestamente ‘indicaciones’. Estas serán el fundamento para solicitar el Presupuesto de Gastos correspondiente. p.92 // p.93
….
“Instrucción Popular es el tema de iniciación en esta teoría de la educación venezolana. El Decreto de 27 de junio de 1870, la establece en la letra pero la práctica no ha correspondido al desideratum. Faltas y defectos apunta para concluir con el fundamento de la nueva tesis: ‘La naturaleza misma de existir como nación, pide imperiosamente el establecimiento, siquiera en su forma más simple, de la institución de la enseñanza, como quiera que sin luz intelectual no pueden las sociedades vivir en la libertad y en el derecho, ni escapar a los peligros de la tiranía, ni gozar de los productos de su trabajo. Pero como los pueblos no pueden contentarse con vegetar en una condición estacionaria, sino que con insistencia luchan por el progreso y por su bienestar, sacrificando en veces vidas y bienes para alcanzarlos, la administración pública no puede escatimarles los medios que como el de su cultura intelectual, les da la verdadera noción de su ser social, los hace más aptos para las luchas de la vida y, finalmente, los dota de un capital fijo que la ciencia económica de las naciones cuenta como de los principales en la riqueza pública’.

“La Pedagogía como todas las ciencias está ‘constreñida a modificarse constantemente en el sentido de la aspiración al progreso’. ‘La tradición y la rutina han campeado en la pedagogía, como si ésta pudiera escapar como institución social y como rama científica, al experimento y a la inducción’. ‘El programa presente de cultura integral’. ‘Y no es todo, -añade-, completan este programa la asociación, la mutualidad, las cajas de ahorro, la colaboración interna de la familia, (asociaciones de madres y padres) y otras instituciones morales dirigidas a la formación de hombres!’
“Vale la pena leerlo en toda su extensión. Este análisis de la educación es válido en gran parte en estos días que vivimos. Véase si no: ‘El Bachillerato: cuidado en su conferimiento’, reza un párrafo que dice: p.93 // p.94

“ ‘Como los estudios para el bachillerato en los Colegios son de preparación para el paso a las Facultades profesionales en la enseñanza superior, requiérese que se reglamente de modo que de ellos salgan hombres perfectamente aptos para las carreras científicas, y no fracasados a quienes de nada sirven nociones de que son pródigos nuestros colegios. El título de Bachiller tiene que rodearse de cuidados en lo que se refiere a la facultad de conferirlo, pues que cayendo en mal entendidas liberalidades, en vez de laborar por el cultivo útil de las

facultades de nuestra juventud, contribuiremos a fomentar para ello el parasitismo político o el proletariado intelectual. En este punto se hace necesaria una reglamentación adecuada a su importancia’.

“ ‘Las Escuelas de Artes y Oficios están reputadas hoy como las verdaderas Universidades de las clases pobres’… ‘Por otra parte, con el desarrollo de las riquezas que el trabajo, algún día, acaso próximo, logrará efectuar en nuestro fértil suelo y en nuestro rico subsuelo, aparejada ha de venir la acción industrial y entonces será cuando echemos muy de menos esos Maestros de Arte y Oficios y los Institutos que los forman, viéndonos quizás obligados a importar aquéllos, como ha sucedido en lugares en que el progreso ha efectuado una invasión súbita y de que tenemos ejemplos varios en Sud América. Aconseja, pues la previsión ir preparándonos con un buen capital de Maestros para salir al encuentro del porvenir industrial y del desarrollo empresario, en los cuales tienen tanta demanda los conocimientos técnicos que proveen las Escuelas de Artes y Oficios’.
“¿No resultó profético ese párrafo?.” 24

 

GOBERNADOR DE TRES ENTIDADES FEDERALES

Durante el régimen gomecista Samuel Darío Maldonado fue designado gobernador en tres oportunidades:

1911: Gobernador del Territorio Amazonas:

“Gobernador del Territorio Federal de Amazonas (n. 13.1.1911). Llegó a San Fernando de Atabapo (6.2.1911).” 25

1918: Gobernador del Territorio Delta Amacuro:

“…Fue gobernador del territorio Delta Amacuro (1919)…” 26

1921: Presidente del estado Aragua: “…presidente del estado Aragua (1921)…” 27

De estos tres desempeños, lo que más resaltan sus biógrafos es el trabajo que desarrolló en el vasto, olvidado y desconocido territorio de la Amazonia venezolana, con un particular interés en las comunidades aborígenes:

“…Solicitó luego del Presidente Gómez, su designación como Gobernador del lejano y bárbaro p.8 // p.9 Territorio Amazonas, recorrió las vastas extensiones, se puso en contacto con poblaciones indígenas, conoció el régimen de inicua explotación a que eran sometidas las tribus por parte de los caucheros y produjo luego un trascendental informe sobre aquella región, que sesenta años después continua vigente…” 28

A partir de esa experiencia el Dr. Maldonado produjo distintos escritos que hoy siguen siendo referencia obligada para los estudiosos de distintas especialidades, entre los más renombrados de ellos están su Informe como gobernador y un informe sobre la explotación del balatá, principal producto económico de la región para ese momento:

“Su Informe como Gobernador del Territorio Amazonas: ‘Por el Amazonas’ es muchísimo más que una Memoria oficial redactada por imperio de la Ley. Es la oportunidad para estudiar nuestras comunidades indígenas y señalar las rutas del rescate de esas masas venezolanas, que aún esperan la ejecución de esos planes de Maldonado.
“El ‘Informe sobre el Balatá y su explotación en el Territorio Amazonas’ le da una nueva oportunidad para manifestar su gran sentido de la patria. Si tiene valor económico, más lo tiene humano.” 29

 

DIRECTOR DE LA OFICINA DE SANIDAD NACIONAL. 1911-1914

En noviembre de 1911, el Dr. Maldonado fue designado Director de la Oficina Nacional de Sanidad, cargo en el que se mantuvo hasta el mes de junio de 1914.

“…ese mismo año [1911] exactamente el 15 de noviembre –y no en 1912, como erróneamente se ha publicado- cuando se nombra Director a Maldonado, por Resolución que firma el Ministro de Relaciones Interiores, Gral. Francisco Linares Alcántara…” 30

Para el momento de encargarse de esta nueva responsabilidad, la situación sanitaria del país era bastante crítica:

“Graves problemas debió encarar el titular de la recién creada oficina. A pesar de los esfuerzos meritorios realizados por los organismos que le precedieron, el estado de insalubridad del país era evidente y como muestra baste señalar que la sola Capital de la República confrontaba brotes frecuentes de 3 enfermedades pestilenciales, de naturaleza endemo-epidémica, hoy [1970] erradicadas prácticamente entre nosotros: viruela, fiebre amarilla y peste bubónica. Pero la centralización ejecutiva en un comando único, como ya dije, favoreció los planes del Director cuyo temperamento no se avenía, sin duda, con el parlamentarismo y la diversidad de opiniones que a veces privan en los cuerpos colegiados…” 31

Desde la Dirección de la Oficina de Sanidad Nacional, el Dr. Maldonado llevó a cabo una intensa labor orientada a modernizar el sistema sanitario nacional y a mejorar las condiciones de salud pública:

“…Como médico higienista, desarrolló enérgicas campañas sanitarias y se le considera uno de los pioneros venezolanos, en cuanto a labores de salud pública se refiere, al fundar y dirigir (1911) la Oficina de Sanidad Nacional (dependiente del Ministerio de Relaciones Interiores), sustitutiva de la Dirección de Higiene y Salubridad Públicas creada (1909) por Pablo Acosta Ortiz. Maldonado dirige la lucha contra frecuentes brotes de viruela, fiebre amarilla, peste bubónica, malaria, disentería, tanto en Caracas como en el interior de la República. Los índices epidemiológicos elaborados según estadísticas llevadas por él mismo en la oficina a su cargo, demostraron la eficacia de los métodos empleados, a pesar de las duras críticas de las cuales había sido objeto en un primer momento. Una ley de Sanidad (la primera promulgada en Venezuela) y su Reglamento, la ley de Vacuna y otros reglamentos sanitarios, campañas de vacunación antivariólica y antitífica, creación del laboratorio de bacteriología, entre otros, son fruto de la gestión de Maldonado, a su paso de 3 años (1911-1914) por la oficina que le tocó fundar…” 32

Paralelamente instrumentó una campaña de difusión y defensa de sus propuestas y programas de salud pública, a través de artículos en la prensa nacional y mediante la creación del Boletín de la Oficina de Sanidad Nacional, que el mismo calificó como “una obra de utilidad pública y también de propaganda de enseñanzas y prácticas sanitarias que deben difundirse por toda la República”.

“…‘Está en prensa y circulará en breve el Boletín de la Oficina de Sanidad Nacional correspondiente al mes de diciembre. Por el resumen de trabajos que allí figura podrá darse cuenta exacta el Ejecutivo Nacional y el público de la compleja labor que se hace y cumple diariamente en el solo radio de acción en que se viene actuando hasta la fecha. Allí mismo se explica los motivos imperiosos que han determinado al Ejecutivo de la Nación para crear la Oficina de Sanidad y el Instituto decretados el 13 de noviembre del año próximo pasado. Como es una obra de utilidad pública y también de propaganda de enseñanzas y prácticas sanitarias que deben difundirse por toda la República, no es suficiente la tirada de dos mil ejemplares, que se ha hecho, pues el cálculo mínimum arroja cinco mil para satisfacer las necesidades del momento.’…” 33

Sin embargo y sobre todo al comienzo, la gestión del doctor Samuel Darío Maldonado al frente de la Oficina de Sanidad Nacional no estuvo exenta de críticas y hasta de burlas, entre otras razones por lo novedoso de algunas de los métodos sanitarios puestos en práctica; frente a esto el nuevo Director asumió la defensa personalmente mediante conferencias públicas y artículos periodísticos:

“Además de sortear las dificultades inherentes al deplorable estado sanitario del país, Maldonado hubo de enfrentarse también a la incomprensión de muchos, a la pública maledicencia, y a la crítica mordaz, abierta o solapada, de no pocos médicos. p.72//p.73 ¡Por la prensa, descaradamente, y hasta en la forma vil del anonimato, llovió sobre Maldonado toda suerte de improperios¡ El 2 de febrero del citado año 12 dirigió una comunicación a los diarios caraqueños ‘El Universal’ y ‘El Tiempo’, excitando a los colegas y demás personas interesadas a exponer los argumentos científicos en que apoyaban su actitud y los retaba a demostrar que las prácticas de desinfección y saneamiento adoptadas no eran las mismas seguidas en todos los países. Culminó la tensa situación con el conocido escándalo que se produjo el 12 del mismo mes, en la Academia de Bellas Artes, cuando en horas de la noche Maldonado dictó su famosa conferencia: ‘Saneamiento General y Fiebre Amarilla’. Algunos de los adversarios concurrieron portando trozos de hojas de cambur en la solapa del paltó y entre gritos de protesta el orador ratificó su tesis y exhortó a que se le replicase en debida forma, con razones científicas. Un testigo presencial –mi distinguido colega en la Academia Nacional de la Historia Prof. Pedro José Muñoz- me ha contado que hasta armas salieron a relucir, tal lo caldeado del ambiente, y que el Dr. José Gil Fortoul –a la sazón Ministro de Instrucción Pública- parado en una silla, intervino para calmar los ánimos, pudiendo continuar el conferencista, mostrando cuadros estadísticos demostrativos del éxito logrado con la campaña dirigida a erradicar la fiebre amarilla.” 34

“…polemizó desde las columnas de los diarios caraqueños El Universal y El Tiempo con quienes objetaban la forma en que llevaba a cabo sus programas sanitarios…” 35

Así como asumió personalmente la defensa de su gestión, el Dr. Maldonado en más de una oportunidad se puso al frente de las campañas sanitarias:

“Cuando lo exigían las circunstancias el propio Maldonado –como Director de la Oficina de Sanidad Nacional- se apersonaba allí donde surgía un grave problema de salud pública. Tal sucedió, por ejemplo, cuando estalló en los Distritos Brión y Páez del Estado Miranda una epidemia de disentería amibiana, acompañada de una exacerbación de la endemia malárica, que tantos estragos causó en la región. De singular interés es el informe que el 23 de julio del año 12 presentó Maldonado, contentivo de sus actividades en la que el llamó ‘expedición de Barlovento’ y entre cuyos párrafos aflora siempre el carácter inconfundible de su autor:
‘Las medidas sanitarias generales y especiales necesarias están resumidas en el reglamento que le adjunto y que he puesto en práctica con rigor inusitado en Carenero, Higuerote, Río Chico, San José, El Guapo y caseríos y vecindarios adyacentes.
‘La región recorrida es enteramente palúdica, y coexiste la fiebre intermitente de ese origen con la disentería amoebiana.
‘La Disentería Amibiana ha cedido de una manera sorprendente y el paludismo también; pero este último necesita de una quinización más prolongada, como la que se hace en el Agro Romano, que es la forma en que la hemos practicado.’…” 36

Y fueron muchas y de gran efectividad las iniciativas emprendidas durante el período en el que el doctor Samuel Darío Maldonado ejerció el cargo de Director de la Oficina de Sanidad Nacional, tal como lo señala su biógrafo Alberto Silva Alvarez:

“…Son ellas: la vacunación masiva, no sólo antivariólica sino también antitífica; la higiene del adulto, implantación del certificado de salud para los trabajadores; la campaña antianquilostomiásica; la intensificación de la lucha antipalúdica, logrando la libre importación de la quinina y su distribución gratuita; la creación del Laboratorio de Bacteriología, en 1912, y del Departamento de Química Bromatológica, el 14; la inspección de establecimientos farmacéuticos; el control e inspección de alimentos; el dictamen sobre las numerosas consultas que le formulaban, tales como las relativas al Asilo de la Providencia y la Liga Antituberculosa de Caracas o el Asilo de San Antonio de los Teques; la instalación ad hoc de institutos de emergencia, como el Hospital de Disentéricos –dotado con 20 camas y atendido por 2 médicos- en San José de Río Chico, cuando la epidemia a que ya me referí, o el Degredo de Pestosos del Distrito Federal; la educación sanitaria, en fin, representada ya en un ciclo de conferencias para el Cuerpo de Policía de la Capital, ora en el ‘Informe Mensual Sanitario y Demográfico’, publicación fundada en 1911 y cuya entrega Nº 62 y última apareció en 1918…” 37

Al mismo tiempo que lideró una intensa campaña de salud pública desde la Oficina de Sanidad Nacional, el Dr. Maldonado propició todo un conjunto de instrumentos legales que significaron un gran avance de la política sanitaria en nuestro país, que incluyó leyes y reglamentos sobre distintas materias, cuya expresión más significativa fue la primera Ley de Sanidad, promulgada en 1912:

“…durante la gestión de Maldonado –ofreciendo entonces sugestivos ángulos para el enjuiciamiento crítico de su obra como médico higienista y legislador sanitario- se dictan los siguientes instrumentos legales: Ley de Vacuna y Resolución relativa a medidas higiénicas de los puertos de la República, para evitar la propagación del tracoma, el año 12; el 13, disposiciones complementarias del Reglamento de Sanidad Nacional; el 14, Reglamento sobre el juego de Carnaval y las Peregrinaciones, p.74//p.75 disposiciones suplementarias de Sanidad Marítima, atribuciones del Médico Escolar del Distrito Federal y Profesiones Médicas… Conviene agregar que algunos de esos instrumentos permanecen vigentes [1970], pero cuya urgencia en adaptarlos a los a los requerimientos de la época –tal la Ley de Vacuna- huelga señalar.” 38

“Pero no se conformó Maldonado con las órdenes y demás disposiciones tomadas ejecutivamente y a algunas de las cuales me he referido. Con sentido de futuro y aspirando a que tales previsiones perdurasen, se esforzó por elaborar normas legales que culminaron con la Ley de Sanidad, la primera del país, -promulgada el 3 de julio de 1912 y reformada el 26 de junio del año siguiente- y con el célebre Reglamento de Sanidad Nacional –constante de 11 capítulos, a cual más interesante- aprobado por el Ejecutivo Federal según Resolución del 3 de diciembre del mismo año, que aparece firmado por César Zumeta, en su carácter de Ministro de Relaciones Interiores…” 39

Por todas sus ejecutorias, el Dr. Samuel Darío Maldonado es considerado como “uno de los creadores de la moderna Sanidad venezolana”:

“…Como Director de la Oficina Nacional de Sanidad, antecedente del Ministerio de Sanidad y Asistencia Social, se le considera junto con L.G. Chacín Itriago y Luis Razetti como uno de los creadores de la moderna Sanidad venezolana…” 40

 

OBRA LITERARIA

Desde muy joven Samuel Darío Maldonado puso de manifiesto su vocación literaria, la cual cultivaría a lo largo de su vida:

“Desde la época del bachillerato, en periódicos y revistas regionales, impuso su categoría de escritor y poeta. Luego, en Mérida, y más tarde en Caracas, en las páginas de ‘El Cojo Ilustrado’, reafirma y hace conocer definitivamente sus calidades espirituales. En la inolvidable revista citada publica mucho de sus ‘Odas Vírgenes’, inéditas, artículos de polémica y un gran poema socialista, de discreta intención, intitulado ‘Los Parias’.

“Deja sin publicar, acaso sin terminar: un poema de asuntos nacionales, ‘Luis Cardozo’; otro poema en el que es musa y heroína Tamaleya, doncella indígena; una serie de sonetos en hexámetros que agrupaba bajo el nombre de ‘Los Conquistadores’; un libro de crítica, comenzado en Aragua, y multitud de estudios, artículos, cuentos y notículas. Todo aparte de su obra científica publicada y por publicar y de sus discursos de índole doctrinaria y política. 41

Respecto a sus condiciones como hombre de letras, Carlos Lollet valora sus cualidades intelectuales, al señalar que fue alguien que:

“…gozó de mente alerta y cultivada, como se deduce de sus frutos. Sabio en lenguas clásicas y modernas, conoce a fondo la literatura española y varias otras le son familiares. Posiblemente fue el primero en Venezuela en reputar a Walt Whitman como el más grande poeta del siglo XIX norteamericano, sabe de nuestros hombres y de nuestras letras. Simón Rodríguez o Juan Vicente González son figuras de su predilección, por su carácter, por su independencia, por su original modo de enfrentar la vida…” 42

Su obra literaria ha sido reconocida a lo largo del tiempo por figuras cimeras de la literatura venezolana:

“…Samuel Darío Maldonado es una personalidad excepcional en el mundo cultural venezolano. Así lo han señalado Mariano Picón Salas, Gonzalo Picón Febres, Fernado Paz Castillo y muchos otros críticos literarios al juzgar su obra. De su novela ‘Tierra Nuestra’ se ha dicho es un libro sin antecedentes en la literatura venezolana. De igual manera su poema ‘Luis Cardozo’ es un alarde de su dominio en el campo de la lírica…” 43

Un reconocimiento que tiene muy en cuenta sus facultades como poeta de gran prestigio nacional e internacional:

“…Como poeta, tiene brillantísima personalidad, y goza en Hispanoamérica de reputación extensa. Su imaginación es exuberante y espléndida, deslumbrador su colorido y sus versos cadenciosos. No siempre es terso en ellos, porque abandonándose él muchas veces al vuelo de la inspiración, prefiere la integridad de ésta antes que la impecabilidad de la forma literaria. Por la misma razón, hay momentos en que aparece nebuloso, oscuro en la expresión, desordenado e incorrecto, pero sin nunca dejar de ser poeta. Es habilísimo en el uso del endecasílabo combinado con el heptasílabo, y cuando los asonanta, sus composiciones exhalan una frescura deliciosa. En esto se parece mucho al uruguayo Juan Zorrilla San Martín en el poema indio TABARE. Emplea con frecuencia verbos, sustantivos y adjetivos que no aparecen en el diccionario de la Academia Española, y que saca del latín para castellanizarlos, o de los dialectos que hablaron las tribus indígenas de Venezuela. En tal sentido, es muy probable que le tilden los rigoristas y los intransigentes. Su obra poética, en conjunto, es esencialmente de la tierra, y ostenta la alteza de las cumbres y el esplendor de la vegetación de nuestros Andes… Tiene concluido El poema de la almohada y los titulados El buitre, Luis Cardozo y Ultimum feriens. La colección de sus sonetos es un estuche lleno de piedras preciosas relucientes, y en las Odas Vírgenes es donde quizás, por la alegre lozanía, por la espontaneidad y por el arte de la versificación, se manifiesta con más luz su alma de excelentísimo poeta.” 44

De su obra narrativa, la que alcanzó mayor renombre fue su novela Tierra Nuestra, de 1920, de la cual Mariano Picón Salas señaló lo siguiente:

“… ‘Tierra Nuestra’ parece la autobiografía activa y contemplativa de su curioso autor. Varios personajes navegan en medio de los bosques vírgenes p.81 // p.82 del Caura; se sumen en la jungla tropical, se defienden de los peligros de una naturaleza sorpresiva, y conversan, conversan infatigablemente, al golpe de la curiara, sobre los más diversos y universales asuntos. Toda la Venezuela vista y padecida por Samuel Darío Maldonado desfila en aquel viaje; lo culto y lo bárbaro, los misterios de las razas primitivas y las polémicas de los sabios; una tipología venezolana que va desde el literato decadente de Caracas hasta el peligroso y arisco jefe civil de una aldea o el modestísimo maestro de escuela. (Si algún libro en Venezuela merecería un detenido estudio lingüístico, por su refranero, sus versos criollos, su masa folklórica, es éste de Maldonado). Libro que sin duda asusta a los literatos comedidos; en el que toda preceptiva clásica fracasa, pero que es al mismo tiempo un inagotable filón de desnuda venezolanidad.” 45

En fin de cuentas, Samuel Darío Maldonado legó una obra literaria de tal magnitud y calidad, que lo hace merecedor, tal como lo afirma Gonzalo Picón Febres, de ser considerado como uno de los más distinguidos escritores venezolanos de finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX:

“Entre los hombres que empezaron a escribir en la última década del siglo décimo noveno, uno de los que más se distinguen es Samuel Darío Maldonado, por su vasta y privilegiada inteligencia. Ha leído y estudiado en abundancia y con ahínco, posee una ilustración sólida y numerosa, conoce varios idiomas y las principales literaturas de Europa, es versado en la griega y la latina, y sabe mucho de nuestras razas aborígenes. Los estudios sobre asuntos americanos le seducen, los hace con detenimiento, y en ellos puede alcanzar toda la fuerza de una gran autoridad, si persiste en el empeño. También es crítico, y en los estudios que ha hecho, demuestra mucho alcance y perspicacia. Como polemista es formidable. La ironía, la sátira y el sarcasmo los maneja con flexibilidad y al mismo tiempo fortaleza abrumadora, y en el fuego de la discusión dispone de numerosos recursos, entre ellos de una argumentación nutrida y abundante, y de cierta sutileza muy aguda para meterse de lleno en el corazón de las materias e ilustrarlas. Conocedor de la lengua latina y de la vieja literatura castellana, su prosa, que no es siempre correcta, ni mucho menos fina, tiene el nervio de la primera y el fragante sabor de la segunda, pero sin ser arcaica, con una independencia enteramente moderna…” 46

 

ETNÓLOGO Y LA ANTROPÓLOGO

Parte importante de sus esfuerzos intelectuales los dedicó Samuel Darío Maldonado al estudio de temas etnológicos y antropológicos, materias sobre las cuales produjo valiosos trabajos, influenciado por las ideas positivistas, muy en boga para su época en Venezuela:

“Maldonado es una mente cuidadosamente cultivada. Según Picón Febres y Acosta Delgado estudió y conoció bien las lenguas clásicas y varias de las modernas. Estudió los textos de Antropología y de Filosofía Natural que en la eclosión del Positivismo en Venezuela, fueron pan de todos los días. Este es un aspecto que deberá ser estudiado como signo de nuestra historia cultural.” 47

En su estudio sobre el positivismo en Venezuela, Luis Beltrán Guerrero ubica a Samuel Darío Maldonado como integrante de la tercera promoción de positivistas venezolanos:

“Como tercera promoción [de positivistas en Venezuela] señala Guerrero [Luis Beltrán] los siguientes nombres: Laureano Vallenilla Lanz (1870-1936), Pedro Manuel Arcaya (1874- 1958), José Ladislao Andara (1876-1922), Elías Toro (1871-1918), Angel César Rivas (1870- 1930), Julio César Salas (1870-1933) y Samuel Darío Maldonado (1870-1925).” 48

Los grupos aborígenes ocuparon su atención en su permanente deambular por las distintas regiones de nuestro país, principalmente en la Guayana venezolana:

“Como etnólogo, se apasionó en la investigación de las etnias llevándolo a internarse por largos períodos en la Guayana, de esta manera se nutrió de las teorías sociológicas y antropológicas más progresistas de la época hasta alcanzar la madurez que lo llevó a rechazar violentamente la discriminación contra las personas de color y asumiendo la defensa de las etnias indígenas. Esta firme posición lo convirtió en un adelantado para el momento, pues tuvo la valentía de expresarlas en un tiempo en el cual esas preocupaciones estaban alejadas del interés de los sectores hegemónicos dentro del campo de los estudios sociales.” 49

Varios autores hacen referencia a la significación de los estudios y escritos de corte etnológico y antropológico del doctor Maldonado, como es el caso de Mario Briceño Iragorri, quien lo califica como:

“…trabajador infatigable… etnólogo, dio a la prensa innumerables trabajos que lo acreditan como uno de nuestros intelectuales de fuste… Poseyó una vasta ilustración literaria y científica y conocía varias lenguas vivas y muertas. Internado en las selvas de Guayana, tuvo motivos para interesantes trabajos sobre la vida de aquellas apartadas regiones. Su libro ‘Tierra Nuestra’ es una novela cuyos temas se desenvuelven alrededor de sucesos del Caura y de las regiones menos conocidas del sur del país y tiene datos interesantes sobre sus costumbres y modismos del bajo castellano del Amazonas. Publicó una ‘Antropología General y de Venezuela’, síntesis de sus vastos conocimientos científicos…” 50

Dentro de la obra de Maldonado en estas disciplinas queda pendiente por confirmar la existencia de un glosario de voces indígenas, reseñado por Pedro Acosta Delgado:

“Afirma Pedro Acosta Delgado que Maldonado había recopilado un ‘Vocabulario de la Lengua Caribe’, cuyo destino ignoramos …” 51

Un capítulo de gran interés en este mismo campo fue el de la polémica que entre 1905 y 1906 sostuvo Samuel Darío Maldonado con el ya para entonces reconocido estudioso José Gil Fortoul, sobre las tesis sostenidas por este autor en su libro publicado en 1896, El hombre y la historia. Ensayo de sociología venezolana:

“…Como etnólogo, expuso observaciones y criterios personales y formuló críticas mordaces a José Gil Fortoul por sus libros El hombre y la historia y Hombres e ideas…” 52

“Maldonado fue un hombre de gran valor personal y de combativo espíritu. Cuando, en 1905, se enfrenta a Gil Fortoul, nada ha publicado. Gil Fortoul es ya un ‘maestro’.

“Deberemos recordar que por influencia del germano Adolf Ernst, la juventud venezolana de los años 70 al 90 va a ser atraída hacia la revisión de nuestra naturaleza y nuestra historia, Arístides Rojas y Cecilio Acosta han provocado la atención sobre la historia y sobre la sociedad venezolana de aquel tiempo… Comienza por un artículo y se convierte en un libro. Está escrito con arrogancia, violencia y a veces con sarcásticas expresiones…
“Noble el espíritu, reconocerá en 1920 que se excedió en su polémica con Gil Fortoul. Había sobrepasado los justos linderos de la ciencia para incurrir en la sátira y en la frase sangrienta…” 53

Esta polémica giró en torno a algunos conceptos científicos y en relación a la cantidad razas aborígenes existentes en el territorio de lo que luego sería Venezuela al momento de la llegada de los conquistadores españoles. A este respecto Gil Fortoul sostenía la existencia de una sola raza, en tanto que Maldonado afirmaba que existían varias razas para ese momento:

“Las concepciones expresadas en El hombre y la historia, fueron criticadas nueve años más tarde por Samuel Darío Maldonado… Por varios aspectos del ensayo de Gil Fortoul se pasea Maldonado, especialmente por aquel que señala la existencia de una sola raza aborigen para el momento de la llegada de los conquistadores en el siglo XVI. Valiéndose de variados datos antropológicos, sostiene la existencia de numerosas razas pobladoras del territorio venezolano en tiempos precolombinos y destaca la extensión de los muiscas de Colombia hasta las cordilleras andinas venezolanas.

“Una contraréplica de Gil Fortoul no se hizo esperar. Bajo el título de ‘Hombres e ideas’ publica un artículo, escrito en París, poco tiempo después de las críticas de Maldonado a El hombre y la historia. En el mismo, responde a las observaciones que Maldonado le había hecho a sus conceptos sobre la antropofagia, el concepto de raza (y sus repercusiones sociológicas en Venezuela), el destino de los pueblos aborígenes aún existentes, entre otros. Todos los temas que suscitan la réplica de Gil Fortoul a su crítico, resultan de sumo interés por las concepciones ideológicas que expresan…” 54

Como resultado final de esta confrontación de ideas, que se dio principalmente a través de artículos periodísticos, el doctor Maldonado publicó en 1906 su libro Defensa de la Antropología General y de Venezuela:

“…Defensa de la Antropología General y de Venezuela, la obra de Maldonado publicada en 1906… es la consecuencia y punto final de una discusión teórica iniciada por Maldonado a raíz de la publicación en 1896 de un libro de José Gil Fortoul: El hombre y la historia. Ensayo de sociología venezolana… en el cual exponía sus criterios sobre el desarrollo sociológico de la nación venezolana…” 55

 

“INVESTIGADOR ESPIRITUALISTA”

Un aspecto poco tratado sobre la vida de Samuel Darío Maldonado es el que tiene que ver con lo que Rafael Angarita Arvelo llamó su vocación de “investigador espiritualista”:

“Fue un convencido de las ideas que difundía. Habíalas adquirido en sus profundos estudios experimentales, en sus comparaciones y deducciones de las finalidades psíquicas. Tuvo fe en su fe. Sobre su pasado, como sobre su porvenir, su espíritu se empinaba ágil, confiado, seguro, de la recompensa…

“Ideas especiales sobre la vida del espíritu llevándolo a estudiar tenazmente su evolución, sus tendencias y sus transformaciones dentro del postulado de la inmortalidad. Sus teorías las reforzaba con hechos. Y mediante procedimientos técnicos, enunciados científicos comprobados por su trascendental, llegó al fundamento de sus creencias, fundamento en estricto cierto y palpable. Y se complacía en constatar su concepto de que acaso no muy lejos, con el apoyo de más asombrosas probanzas, las ciencias psíquicas impongan sus verdades como ciencias positivas.

“Investigador espiritualista, maestro de luces imperecederas, sufrió continuamente la confusión que elementos mal intencionados o ignorantes pretendieron establecer sobre sus ideas. Tales elementos hacían, burla burlando, un solo ovillo de sus creencias íntimas, de su concepción inalterable del alma humana y de las prácticas grotescas de los evocadores de espíritus, sujetos a indicaciones de mediums engañosos o a la inteligencia de una mesa sobre las letras del alfabeto escritas en amplio cuadro blanco. Pero sobre el comentario vulgar, sobre la maledicencia criolla, germinada aún entre sus amigos, un gesto irónico y victorioso de su alma castigada, olvidando su misionera, clara, cristalina, colmada de luz. Se entregaba a experimentaciones espiritualistas en cenáculos ad hoc únicamente bajo el punto de vista científico, bajo la razón de aprender para ilustrar, para descorrer el misterio, para utilizar en el provecho humano que la ciencia de lo desconocido, a lo largo, con su suavidad taumaturga, fomenta en las personas de selección que logran comprenderla. Por lo que Samuel Darío Maldonado, espiritualista en grado máximo, enemigo del espiritualismo ordinario y de la obra peligrosa de Allan Kardec, consagró sus actividades vitales, su dinamismo de hombre de acción, a la propaganda de su fe y de sus ideas, a las siembras sagradas, a la preparación del medio ambiente espiritual para deslumbrantes horas por venir.” 56

Sobre esta faceta de Samuel Darío Maldonado Marino Picón Salas escribió:

“…Maldonado pertenece a una muy peculiar familia de espíritus venezolanos a los que llamaríamos los ‘temperamentos mágicos’; los que no se satisfacen con lo claro e inmediato sino quieren profundizar, también, en las más recónditas comarcas del alma individual o de la cultura. Médico, explorador y humanista como [Lisandro] Alvarado, él dejó una leyenda de hombre supersticioso que había aprendido en su trato con los indios la más extraña ciencia…” 57

En su breve biografía de Samuel Darío Maldonado fechada en 2001, Rosangel Sevilla hace mención del interés de éste por cuestiones espiritistas, y sin especificar la fuente, hace referencia a testimonios familiares sobre sus rasgos supersticiosos:

“Al pasar de los años dejó atrás su empatía spenceriana, la misma que defendió en sus primeras obras teóricas para a cambio interesarse por el espiritismo, la magia y la parasicología. De hecho y apoyado en fuentes familiares y de amigos, se afirma que Maldonado era supersticioso con ciertas cosas y entre ellas destaca el color verde y el número 13…

“Aunado a esto también se cuenta que tenía dotes espiritistas y se le conocían habilidades para detectar enfermedades sin contar síntoma previo, es decir, sólo por simple corazonada, regularmente celebraba reuniones con espiritistas en el tiempo en que vivió en el estado Aragua hecho que le generó serios problemas con representantes de la iglesia.

“Hacía lecturas de la mano y en esa materia se le consideraba de pronóstico reservado, ‘le tenían temor’…
“A pesar de ser un gran científico, solía recetar yerbas como medicamento a sus pacientes…” 58

 

FALLECIMIENTO Y EXEQUIAS

El 6 de octubre de 1925, a los 55 años de edad, murió en Caracas el Dr. Samuel Darío Maldonado:

“…Rubén F. Casanova, Primera Autoridad Civil de la Parroquia Altagracia hago constar: que hoy día siete de octubre del año de mil novecientos veinte y cinco, se ha presentado ante mí Mauricio Gutiérrez, casado, mayor de edad, empleado de la Agencia Funeraria La Equitativa y ha expuesto: que el Doctor Samuel Darío Maldonado ha fallecido en esta parroquia en la casa número cincuenta y ocho de Caja de Agua a Truco, el día de ayer a las ocho y treinta ante-meridien; y de las noticias que he podido adquirir aparece que el finado tenía cincuenta y tres años de edad [sic], casado con Lola Bello, médico, natural de Ureña (Distrito Bolívar – Estado Táchira) vecino de esta ciudad en esta parroquia, hijo legítimo de Juan B. Maldonado y Cornelia de Maldonado; y según certificación del Dr. B. Acosta Delgado (médico) la enfermedad principal o esencial del fallecimiento fue ulseras [sic] del estómago-perforación. 59

En reconocimiento a sus méritos intelectuales y profesionales, y por su condición de “…político adscrito con lealtad y energía a la personalidad del General Gómez, a quien sirvió en cargos de importancia desde los comienzos de la Rehabilitación Nacional”, el gobierno nacional emitió un Decreto de duelo oficial, tras su muerte:

“General J.V. Gómez, Presidente de los Estados Unidos de Venezuela, “Considerando:

“Que ha fallecido el ciudadano doctor Samuel Darío Maldonado, eminente hombre de letras y distinguido servidor público, actualmente Senador por el Estado Táchira al Congreso Nacional y quien desempeñó también la Cartera de Instrucción Pública, la Presidencia del Estado Aragua y otros altos cargos.

“Decreta:

“Artículo 1º Se declara motivo de duelo oficial la muerte del doctor Samuel Darío Maldonado. “Artículo 2º El ejecutivo Federal presidirá el duelo y ofrendará una corona sobre el féretro; concurrirán a la inhumación del cadáver las Corporaciones Oficiales, los empleados nacionales y los del Distrito Federal.

“Artículo 3º Los gastos que ocasionen las exequias se harán por cuenta del Tesoro Nacional. “Artículo 4º El Ministro de Relaciones Interiores queda encargado de la ejecución del presente Decreto.

“Dado, firmado, sellado con el sello del Ejecutivo Federal y refrendado por el Ministro de Relaciones Interiores, en el Palacio Federal, en Caracas, a seis de octubre de mil novecientos veinticinco.- Año 116º de la Independencia y 67º de la Federación.

“(L.S.) J.V. Gómez

“Refrendado: El Ministro de Relaciones Interiores (l.S.) Pedro M. Arcaya” 60

El Ejecutivo del Estado Aragua, del cual el Dr. Maldonado también fue Presidente, emitió igualmente un Decreto de Duelo Público en dicho estado, en atención a su brillante desempeño de la Primera Magistratura del Estado Aragua y a su condición de “leal amigo” y “conspicuo colaborador” del general Juan Vicente Gómez:

“Que el ilustre ciudadano extinto, fiel a sus honradas convicciones políticas y a sus personales prendas de cultura y probidad, fue un leal amigo del Benemérito General Juan Vicente Gómez y un conspicuo colaborador de la Rehabilitación Nacional, bajo cuya bandera militó con invariable decisión desde el glorioso 19 de Diciembre, prestándole a su Jefe y a su Causa, el valioso contingente de sus luces, como Ministro del Despacho Ejecutivo, Senador al Congreso, Director de la Oficina de Sanidad Nacional y otros destinos de la Administración Pública…” 61

El entierro fue, como lo califica la reseña respectiva “una imponente manifestación de duelo”:

“Imponente manifestación de duelo fue el acto del entierro del doctor Samuel Darío Maldonado.

“Presidida la ceremonia fúnebre por el Ejecutivo Federal, asistieron a ella numerosas representaciones de los Estados y de los círculos políticos y sociales de nuestra capital.

“Numerosas ofrendas florales cubrieron la tumba del distinguido hombre público extinto…” 62

 

HOMENAJES A SAMUEL DARÍO MALDONADO

Trascendental fue la trayectoria y la obra de Samuel Darío Maldonado, tal como se evidenció en la celebración del Centenario de su nacimiento en 1970:

“Su centenario-natalicio ha conmovido diversos sectores sociales, donde la merecida y oportuna nota de exhaltación nativista se da la mano con el tributo justiciero que tanto el Gobierno como los círculos culturales o científicos rinden al inquieto e inquietante personaje que es Samuel Darío Maldonado.” 63

Para organizar la conmemoración de esta fecha fue nombrada una comisión conformada por ilustres figuras representativas de distintos sectores de la vida nacional:

“…se creó una comisión de dicho centenario, integrada por las siguientes personalidades: Directores: Dr. Julio de Armas, Dr. Ramón J. Velásquez y Dr. Pedro Grases. Vocales: Monseñor Dr. Carlos Sánchez Espejo, Dr. Oscar Beaujon, Dr. Alfonso Anselmi, Prof. Efraín Subero y Dr. Miguel Angel Contreras.” 64

Entre las actividades del Centenario estuvo la realización de un acto central en el Palacio de Miraflores, con la presencia del presidente de la República Dr. Rafael Caldera, teniendo como oradores de orden los doctores Ramón J. Velásquez y Julio de Armas, y en el que se presentó la edición de las obras completas del Dr. Maldonado:

“En el acto que comenzará a las 6:30 pm. será presentada la edición con las obras completas de Samuel Darío Maldonado, publicadas en cuatro tomos cuyo contenido y entidades editoriales son respectivamente, las siguientes:

“Tierra Nuestra, editada por la Presidencia de la República, con Prólogo del P. Pedro P. Barnola. Poesías, prólogo del Prof. Efraín Subero. Edición del Instituto Nacional de Cultura y Bellas Artes. Ensayos, prólogo del Dr. Carlos Miguel Lollet, edición del Ministerio de Educación y por último la traducción de la obra Antonio José de Sucre, por Guillermo Shorwel, con prólogo del doctor Luis Villalba Villalba, editada por el Banco Industrial de Venezuela.” 65

En el Táchira, su estado natal, también se le rindieron homenajes a Samuel Darío Maldonado en esa oportunidad:

“…Con motivo del referido centenario, en 1970, logramos que el Concejo Municipal del Distrito Bolívar -del cual dependía el hoy Distrito Ureña- colocase en la hacienda ‘El Pitonal’ una placa conmemorativa de la fecha de su nacimiento y que la Avenida Principal de la ciudad de Ureña, la cual arranca del pie de la Plaza Bolívar y va hasta la entrada del Hotel de Aguas Calientes, fuese distinguida con el nombre de Samuel Darío Maldonado…” 66

A otras instituciones de ese estado se les ha otorgado su nombre, incluido un Municipio:

“En la actualidad hay muchos sitios que llevan orgullosamente el nombre de Samuel Darío Maldonado, todos haciendo honor a este gran trabajador y polifacético venezolano, sin lugar a dudas ilustre hijo de nuestra patria.
“. La línea de transporte urbano Samuel Darío Maldonado, operante en San Antonio, Estado Táchira.
“. La Escuela Básica Samuel Darío Maldonado, localizada en su pueblo natal de Ureña, Estado Táchira.
“. El Hospital Samuel Darío Maldonado, ubicado igualmente en el Estado Táchira.
“. El Municipio Samuel Darío Maldonado ubicado en la zona norte del estado Táchira.” 67

Hay referencias documentales y hemerográficas de que en 1962 existía en Ureña el Liceo Nocturno “Samuel Darío Maldonado”, que para esa fecha graduó la segunda promoción de bachilleres egresada de sus aulas.68

Y dentro del programa del acto académico de la graduación, estaba contemplada la “Imposición de medalla a familiar del Dr. Samuel Darío Maldonado” 69

ASUNTOS POR DILUCIDAR

Varios aspectos quedan por dilucidar sobre la vida y trayectoria de Samuel Darío Maldonado, entre los cuales cabe mencionar los siguientes:

.- Uno de los asuntos pendientes de aclarar y documentar con precisión es el de su educación básica y media, así como también lo relativo a sus estudios de especialización médica en el extranjero, puesto que como ya hemos vistos existen diversas y contradictorias versiones al respecto, que por lo demás algunas son contradictorias y sin referencias documentales que las confirmen. Sobre esto llama la atención la afirmación contenida en el texto autobiográfico que escribiera el doctor Maldonado en 1917 para la revista Venezuela Contemporánea, a solicitud de los editores con motivo del primer aniversario de esta publicación, titulado “Carta auto-crítica y bibliográfica”, donde habla del período de su educación básica en que se produjo su encuentro con la obra de Juan Jacobo Rousseau:

“Y aquí llega el momento en que por una asociación de ideas me encuentro con la obra y el autor que más profunda impresión ejercieron en mi vida, pues mi hermano mayor me puso en las manos las Confesiones de Rousseau, en una buena traducción castellana, no cuando salí de la escuela (que me enseñaron las materias primarias en la hacienda en que nací) sino cuando me mandaron a la aldea vecina para someterme a la disciplina y la férula de un magister de gafas, chapado a la antigua, que a mí y demás condiscípulos nos repitió tesonero con palabras y con hechos: -la letra con sangre entra-…” 70

.- Un capítulo importante de la vida de Samuel Darío Maldonado es el correspondiente al período que va desde 1901, cuando marcha al exilio después de escapar de la prisión, hasta 1908-1909, cuando ocupó el cargo de Ministro de Educación. No se ha podido determinar con exactitud en que países estuvo, que actividades desarrolló y cuánto tiempo estuvo fuera del país. Hemos visto como algunos autores dan distintas versiones sobre este período, sin brindar referencias claras que lo confirmen.

.- Otro aspecto de la vida de Samuel Darío Maldonado que amerita ser ampliado, es el que refiere su biógrafo Alberto Silva Alvarez y que tiene que ver con la práctica de la medicina llevada a cabo por el doctor Maldonado en los estados andinos de Venezuela y en algunas localidades colombianas cercanas al estado Táchira, en compañía de su colega Lisandro López Viloria:

“…Luego (de cesar su desempeño como ministro), en compañía de su colega larense Lisandro López Viloria, viaja por el interior del país, ejerciendo su profesión, especialmente en la región andina, en las ciudades colombianas de Cúcuta y Pamplona y en pueblos circunvecinos. Varias intervenciones con carácter prioritario practica Maldonado en esta etapa de su vida. Entre ellas destacan: trepanación de los senos esfenoidales p.17//p.18 por vía nasal; raspado de las cuerdas vocales; corrección del estrabismo con avanzamiento y reyección; operación de Stacke en la mastoiditis supurada y operación de Jansen para la sinusitis frontal (ambas realizadas en Colombia). Introdujo una modificación en el oftalmoscopio e inventó un bajalengua con cierre automático…” 71

.- No se ha podido conseguir mayor información sobre la posible relación o no entre el Dr. Samuel Darío Maldonado nacido en Ureña en 1870, y el Dr. Samuel Darío Maldonado Angarita, nacido en Barinitas en 1922, un médico reconocido que fue el primer alcalde electo del Municipio Barinas para el período 1990-1993, y en cuyo homenaje el hospital materno infantil de Barinas lleva su nombre:

“El Dr. Maldonado fue un hombre sencillo, de nobles sentimientos y profundas convicciones éticas. Sirvió a la comunidad como médico con valores humanos, misión que de alguna manera ha dejado huellas en el alma y el espíritu de los barineses

“Nace en Barinitas el 7 de junio de 1922, médico de profesión, político escritor, casado con Doña Isbelia Vega de Maldonado con quien procreó seis hijos.

“Su nombramiento oficial fue realizado el 02 de Enero de 1990 en el Salón de Sesiones de la Asamblea Legislativa, allí fue juramentado como el Primer Alcalde Electo por votación popular para el período 1990-1993.” 72

 

REFERENCIAS TEXTUALES

 

[1] SILVA ALVAREZ, Alberto, “Samuel Darío Maldonado”, en: VV.AA., Buenaventura Macabeo y Samuel Darío Maldonado, hijos ilustres de Ureña, p.67

[2] Ibidem, p.67

[3] LOLLET C., Carlos Miguel, “Samuel Darío Maldonado. Búsqueda y símbolo”, en: VV.AA., Buenaventura Macabeo y Samuel Darío Maldonado, hijos ilustres de Ureña, Caracas, Ministerio de Información y Turismo, 1977, p.83

[4] PICÓN SALAS, Mariano, “El Doctor Samuel Darío Maldonado”, en: VV.AA., Buenaventura Macabeo y Samuel Darío Maldonado, hijos ilustres de Ureña, Caracas, Ministerio de Información y Turismo, 1977, p.81

[5] ANGARITA ARVELO, Rafael, “Samuel Darío Maldonado”, en: VV.AA., Buenaventura Macabeo y Samuel Darío Maldonado, hijos ilustres de Ureña, Caracas, Ministerio de Información y Turismo, 1977,p.59

[6] Op.cit, SILVA ALVAREZ, Alberto, 1977, p.68

[7] [SULLIVAN, William M., Diccionario biográfico, histórico, geográfico y documental (en preparación), con la colaboración de Héctor Pérez Marchelli]

[8] ANGARITA ARVELO, Rafael, “Samuel Darío Maldonado”, en: VV.AA., Buenaventura Macabeo y Samuel Darío Maldonado, hijos ilustres de Ureña, p.59]

[9] [MORA GARCÍA, José Pascual, Historia de la educación en Venezuela, Caracas, Centro Nacional de Historia, 2009, pp.162-163]

[10] Op.cit, SILVA ALVAREZ, Alberto, 1977, p.68

[11] Ibidem, p.17

[12] [SEVILLA RIVERO, Rosangel, Samuel Darío Maldonado. Orgullo venezolano…,  enero 2002]

[13] Op.cit, SILVA ALVAREZ, Alberto, 1977, p.18

[14] CONTRERAS SERRANO, J.N., “Buenaventura Macabeo Maldonado”, en: VV.AA., Buenaventura Macabeo y Samuel Darío Maldonado, hijos ilustres de Ureña, pp.55-56

[15] Op.cit, SILVA ALVAREZ, Alberto, 1977, p.17

[16] SULLIVAN, William M., Diccionario biográfico, histórico, geográfico y documental (en preparación), con la colaboración de Héctor Pérez Marchelli

[17] Op.cit, CONTRERAS SERRANO, pp.55-56

[18] Op.cit, SILVA ALVAREZ, Alberto, 1977, p.17-18

[19] Ibidem,p.77

[20] “Doctor Samuel Darío Maldonado. El Gobierno Nacional decreta motivo de Duelo Oficial su fallecimiento”, El Nuevo Diario, Caracas, 7-10-1925

[21] Op.cit, SILVA ALVAREZ, Alberto, 1977, p.17

[22] Op.cit, “Doctor Samuel Darío Maldonado. El Gobierno Nacional decreta motivo de Duelo …

[23] CAMARGO, Teo, “Prólogo” a VV.AA., Buenaventura Macabeo y Samuel Darío Maldonado, hijos ilustres de Ureña, Caracas, Ministerio de Información y Turismo, 1977, p.8

[24] Op.cit, LOLLET C., 1977, p.92-94

[25] Op.cit, SULLIVAN.

[26] Op.cit, SILVA ALVAREZ, Alberto, 1977, p.68

[27] Ibidem,, p.18

[28] CAMARGO, Teo, “Prólogo” a VV.AA., Buenaventura Macabeo y Samuel Darío Maldonado, hijos ilustres de Ureña, Caracas, Ministerio de Información y Turismo, 1977, pp.8-9]

[29] Op.cit, LOLLET C., 1977, p.92

[30] Op.cit, SILVA ALVAREZ, 1977, p.69

[31] Ibidem, p.69]

[32] Op.cit, SILVA ALVAREZ, 1977, p.18

[33] Op.cit, SILVA ALVAREZ, 1977, p.72

[34] Ibidem, pp.72-73

[35] Op.cit, SILVA ALVAREZ, 1977, p.18

[36] Op.cit, SILVA ALVAREZ, Alberto, 1977, p.75

[37] Ibidem, p.76

[38] Ibidem,.74-75

[39] Ibidem, p.74

[40] Op.cit, CAMARGO, p.9

[41] Op.cit, ANGARITA ARVELO, pp.59-60

[42] Op.cit, LOLLET C., 1977, p.90

[43] Op.cit, CAMARGO p.8

[44] PICÓN FEBRES, Gonzalo, “Samuel Darío Maldonado”, en: VV.AA., Buenaventura Macabeo y Samuel Darío Maldonado, hijos ilustres de Ureña, Caracas, Ministerio de Información y Turismo, 1977, p.80

[45] Op.cit, PICÓN SALAS, 81-82

[46] Op.cit, PICÓN FEBRES, p.79

[47] Op.cit, LOLLET C., 1977, p.88

[48] VV.AA., La doctrina positivista, Caracas, Presidencia de la República, 1961, “Presentación” p.16

[49] Op.cit, SEVILLA 2002

[50] [Citado en: CARMONA N., F., Samuel Darío  Maldonado (suelo y hombre del trópico), (BTAT Nº 46), Caracas, Imprenta Nacional, 1969, p.7]

[51] Op.cit, LOLLET C., 1977, p.91

[52] Op.cit, SILVA ALVAREZ,  1977, p.68

[53] Op.cit, LOLLET C., 1977, p.90-01

[54] MOLINA, Luis, Animales Antediluvianos, Antigüedades Indias, Culturas. contribución a la historia de la arqueología y paleontología del Estado Lara, Venezuela 1852-1989, Caracas, CECOP-CONAC , 1990  p.17

[55] Ibidem, p.17

[56] Op.cit, ANGARITA ARVELO, pp.61-62

[57] Op.cit, PICÓN SALAS,  p.81

[58] Op.cit, SEVILLA enero 2002

[59] Partida de Defunción de Samuel Darío Maldonado. Nº 288, folio 144 vº, Libro de Registro Civil de Defunciones del año 1925, Jefatura Civil de la Parroquia Altagracia, Departamento Libertador del Distrito Federal, 7 de octubre de 1925

[60] “Doctor Samuel Darío Maldonado. El Gobierno Nacional decreta motivo de Duelo Oficial su fallecimiento”, El Nuevo Diario, Caracas, 7-10-1925

[61] “Duelo Público en el Estado Aragua”, El Nuevo Diario, Caracas, 8-10-1925

[62] “Vida Social”, El Nuevo Diario, Caracas, 8-10-1925

[63] Op.cit, SILVA ALVAREZ 1977, p.68

[64] [Conmemoran mañana en Miraflores el Centenario del nacimiento de Samuel Darío Maldonado”, El Nacional,  Caracas, 21-7-1970

[65] Ibidem

[66] ROSALES, Rafael María, Imagen del Táchira, Caracas, Ediciones Presidencia de la República, 1990, p.376

[67] Op.cit, SEVILLA RIVERO, 2002

[68] “Preguntas hechas al Director”, Vanguardia, San Cristóbal, 28-7-1962].</h6>

[69]  “Programa del Día”, Vanguardia, San Cristóbal, 28-7-1962.

[70] [Texto reproducido en: CARMONA N., F., Samuel Darío  Maldonado (suelo y hombre del trópico), (BTAT Nº 46), Caracas, Imprenta Nacional, 1969, p.115]

[71] Op.cit, SILVA ALVAREZ, 1977, p.17-18

[72] [http://archivohistoricobarinas.blogspot.com/2010/01/dr-samuel-dario-maldonado.html]