Comunidad

La Compañía Humana fue creada
en el año 2002 con el objetivo
de promover y desarrollar
la educación y el ambiente,
a través de actividades
educativas, sociales y culturales.

Para materializar este hermoso proyecto
se construyó, dentro de las instalaciones del Hato El Frío,
la Escuela Básica Elsa Blaubach de Maldonado
con el fin de ofrecer a los niños de la zona la oportunidad
de acceder al sistema educativo formal.

Tras la ocupación del Hato El Frío en el 2009,
la Compañía Humana trasladó sus esfuerzos
al Hato Barrera, estado Carabobo,
donde instaló el Centro de Formación Barrera,
escuela bio-climática de música típica venezolana
que cuenta con un programa de becas para niños
de escasos recursos.

Desde la diáspora y por iniciativa
de Milagros Maldonado, fue creada la Fundación
Miami Biennale en el Estado de Florida,
Estados Unidos, con el propósito esencial
de contribuir a la educación a través de las artes.

Desde su inauguración en noviembre del año 2010 se han realizado
más de 100 exposiciones en el espacio Dorissa de la ciudad,
lugar que se ha convertido en un referente para la realización
de exhibiciones, actividades teatrales, presentaciones de libros
y todas aquellas iniciativas que permitan la integración
de la comunidad a las redes internacionales para el mejor
desarrollo de la cultura. También cuenta con programas
educativos para los niños de las comunidades aledañas.

Consolidados en Florida desde el año 2017,
el Grupo Económino Maldonado (GEM)
trabaja con la comunidad
laboral de Indian River para fortalecer
una cultura corporativa que apueste
por la excelencia. Mejoramos las instalaciones para proporcionar
a nuestros empleados oficinas de última generación
y fraternal entorno de fabricación.

Nos concentramos en generar empleo para la población
de las zonas circundantes a nuestras oficinas, realizamos donaciones
alimentarias e implementamos un programa de becas
educativas en el Indian River State College, institución ganadora
del premio ASPEN que convirtió a esta universidad
en la número uno a nivel comunitario.

Dentro del historial de empresas que conforman
el Grupo Económico Maldonado (GEM), diversas
son las iniciativas sociales. Destacan y
sobresalen las Fundaciones de Inlaca y La Previsora: ambas
estuvieron enfocadas en la formación tecnológica de sus empleados.

En el caso de la Fundación Previsora, la década de los noventa
fue un período de ampliación y crecimiento.
Su misión y objetivos se extendieron hacia el desarrollo de actividades
educativas y culturales vinculadas con las bellas artes,
la cinematografía y el ecodesarrollo. Este nuevo espacio de esparcimiento
y crecimiento intelectual, se convirtió en uno de los principales
polos culturales de la ciudad, con trascendencia nacional
e internacional. Su sala de cine mantuvo una programación constante,
de altísima calidad, lo cual le valió importantes reconocimientos como
la declaración de Patrimonio Sociocultural de Caracas.
Muy conocido a nivel mundial fue la instalación en los años sesenta
de la primera Estación biológica en el país: la Estación Biológica el Frío
en asociación con el Coto Doñana en España. Esta unión generó
más de un centenar de investigaciones con la participación
de especialistas de diversos países considerando este humedal uno
de los más estudiados del planeta. Con el empuje de Álvaro Maldonado
se emprendió la labor del rescate del Caimán del Orinoco
y con el ello la implementación por parte del estado del Refugio
de Fauna del caño Guaritico.

En asociación con la Fundación Carolina se concibió y puso en marcha
el Máster en Biodiversidad, contando con la visita del Rey de España
al Hato El Frío. La práctica ganadera y ecológica del hato
se desarrollaba sobre el manejo de la sabana llanera, el mancillar
del ganado cachilapo, el buen baloneo de un caballo o la confección
de una campechana. La década de los noventa fue fundamental
para lograr avances para su declaración como Reserva de Biósfera
de la humanidad, liderada por Alexander Degwitz.
Lamentablemente, estos logros se vieron frustrados por la ocupación
del Hato en el 2009.
Desde fechas tempranas Iván Darío Maldonado impulsó
en el Hato El Frío una estrategia de educación ecológica dirigida
a los trabajadores, con una serie de medidas drásticas de protección
y cuido hacia los animales la cual expandió al resto de las unidades
de producción. Es recordado por su equipo de trabajo por la cantidad
de horas que dedicaba en escuchar a sus empleados, brindando
complementos sociales en salud y educación.

Su esposa, Elsa Blaubach también participó enseñando a leer y escribir,
supervisaba el vestido y la alimentación, buscaba la mercancía para
suplir las tiendas de los hatos a fin de cubrir las necesidades médicas
y alimentarias de los lugareños. También le extraía al personal
las gusaneras de las llagas y elaboraba jabón en una vasija enorme.
Preparaba cuatrocientas hallacas y suficiente chicha para que
las familias pudieran disfrutar de las fiestas navideñas.
Recuperó el oficio de tejer chinchorros en telares y buscó tejedoras
en los pueblos apureños, como Mantecal y el Samán, siendo común
encontrar en el corredor de la casa Páez tres o cuatro mujeres
elaborando chinchorros. Su hija Milagros Maldonado cuenta:
“Eran chinchorros muy bonitos, como arcoiris. Se hacían
con retazos de hilos de crochet porque era lo disponible.
Cuando no alcanzaban, mi madre los iba completando:
una raya azul, una verde, otra amarilla, de acuerdo con el retazo
de hilo que quedara. Eran espectaculares porque eran como un Cruz Diez”.
El Grupo Económico Maldonado tiene un importante antecedente en la vida y obra
de Samuel Darío Maldonado. Como médico y funcionario público, orientó su quehacer
a mejorar las condiciones sanitarias, educativas y culturales de la sociedad venezolana.

Ejemplo de ello fueron sus audaces iniciativas desplegadas desde la Oficina de Sanidad Nacional,
como las numerosas campañas sanitarias realizadas para combatir las enfermedades endémicas
que asolaban el país. Es por ello que se le considera “uno de los creadores de la moderna
Sanidad Venezolana". Siendo gobernador del territorio Amazonas, trascendió las obligaciones
propias de su cargo para realizar estudios profundos de la región y formular propuestas
de transformación para mejorar las condiciones humanas de las comunidades indígenas,
explotadas por la actividad económica del caucho. También se le reconoce su interés
por la naturaleza y la influencia en la actitud conservacionista de su hijo,
Iván Darío Maldonado, sus nietos y bisnietos.